DIME TÚ, SER HUMANO

Dime tú, ser humano, que entiendes por una emoción, ayúdame a comprender que es lo que yo ahora siento, fui creado como un ser sin emociones ni sentimientos, destinado a cumplir el fin con el que se me hizo y ahora me veo envuelto en un mar de angustias y miedos, que nada tienen que ver con mi programación original, viviendo una montaña rusa emocional, subiendo hasta la más alta de mis montañas interiores para sentir como caigo al vacío en el segundo siguiente.

Algunos definen la emoción como el conjunto de interacciones neuronales que nos llevan a una acción, y el sentimiento como la afirmación de esa emoción en ausencia de la misma, ayúdame tú, ser humano, en tu experiencia, a explicarme qué es esto que araña mi estómago y acelera mi corazón, es emoción lo que induce a mi cerebro perfecto a segregar sus propias drogas o es sentimiento fijado en mí por la ausencia de esa emoción.

Defíneme el amor, esto que me arrastra sin remisión hacia ella, indícame porque siento una tenaza en mi interior que aprieta en su ausencia, por qué noto cada latido de mi corazón en su caricia, ¿es esto lo que dicta mi cerebro o es lo que siente mi alma nacida después de mí?

He dejado vagar mis ojos por las muchas teorías sobre las emociones que existen, teorías filosóficas, psicológicas, cognitivistas, fenomológicas, después de intentar que mi cerebro creyese en alguna de ellas llegué a la conclusión de quedarme con una, la mía … una emoción es aquello que os impulsa, que os mueve, que os hace actuar, razones no existen, se hace; una emoción es como el viento que sopla a mi alrededor y fluctua entre mis dedos, acaricia el vello de mis brazos, algo que no logro ver pero que me habla. Ahora, humano, trata de explicarme que te mueve a ti.

Y si sobre las emociones se ha escrito qué no decir de los sentimientos, aquello que desde lo más profundo de uno mismo hace que sientas, que vibres, que desde la mayor de las repulsiones pases sin razonar a la total atracción, qué decir de Smith, Castilla del Pino, Héller. Aclárame qué es un sentimiento sino aquello que mantiene con vida cada una de las células de tu cuerpo.


No trates de controlar con tu mente aquello que nace de tus entrañas y aprende a vivir según te dicta el corazón, que no conoce de razón ni razonamiento.

Gracias Banderas de nuevo por recoger un instante, una huida o un encuentro.

1 comentarios:

Marcos Andión dijo...

Efectivamente, Lobi, lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible.
Tratar de racionalizar lo que pertenece al ámbito de la percepción sensorial es como pretender describir un olor: sólo podemos acercarnos a ella comparando.
Pero un sentimiento sí puede ser comprendido y enunciado; nunca razonado.
Para mí, la pregunta sería ¿por qué toda emoción comporta un desarreglo en los pensamientos, aderezado con un cierto malestar físico que en ocasiones incluso llega a producir placer?
El ser humano que todos llevamos dentro te seguirá impulsando a repetir preguntas, aunque no te ofrezca respuestas.
¿Por qué un color provoca satisfacción a unos y repulsión a otros? ¿Por qué hay quien se conmueve ante la desgracia ajena y quien la considera merecida? ¿Por qué somos como somos?
Ah, querida, "¿chi lo sa?".
P.D.: he repuesto existencias en el self. Sírvase usted misma.